Cuidar el corazón es cuidar tu salud integral
Información general para identificar factores de riesgo y hábitos protectores, con recomendaciones basadas en guías científicas y foco en situaciones que en mujeres a veces se subestiman.
Por qué hablar de corazón en mujeres
La enfermedad cardiovascular sigue siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte en mujeres. El problema es que muchas veces se diagnostica tarde: porque los factores de riesgo no se controlan a tiempo o porque los síntomas no se reconocen como cardiovasculares.
Prevención con mejor evidencia
- Alimentación de patrón saludable.
- Actividad física regular y menos tiempo sedentario.
- No fumar ni vapear.
- Dormir bien y de forma suficiente.
- Controlar presión arterial, colesterol y glucosa.
- Mantener un peso que sea saludable para vos.
- Cuidar salud mental, estrés y descanso.
- Consultar a tiempo y no minimizar síntomas.
Movimiento recomendado
- 150–300 minutos semanales de actividad moderada, o 75–150 minutos de actividad vigorosa.
- Sumá ejercicios de fuerza 2 o más días por semana.
- Si estás comenzando, cualquier actividad suma.
Controles que vale la pena conversar
- Presión arterial, perfil lipídico y glucosa según edad y riesgo.
- Antecedentes del embarazo y menopausia, que a veces no se preguntan y sí importan.
- Tabaquismo, vapeo, sueño, estrés y nivel de actividad física real.
- Historia familiar de infarto, ACV o muerte cardiovascular precoz.
Factores de riesgo específicos en mujeres
- Antecedentes de preeclampsia, hipertensión gestacional o diabetes gestacional.
- Parto prematuro o hipertensión en el embarazo y posparto.
- Menopausia prematura o cambios metabólicos en la transición menopáusica.
- Enfermedades autoinmunes o inflamatorias.
- Migraña, tabaquismo y antecedentes familiares relevantes.
Síntomas que no conviene minimizar
- Opresión, dolor o ardor en el pecho.
- Falta de aire inesperada o desproporcionada.
- Dolor en mandíbula, cuello, espalda, hombros o brazos.
- Sudor frío, náuseas, mareo o sensación de desmayo.
- Fatiga extrema de inicio brusco, sobre todo si se asocia a otros síntomas.
ACV: señales de urgencia
- Desviación de la boca o asimetría facial.
- Debilidad o falta de fuerza en un brazo o una pierna.
- Dificultad para hablar o entender.
- Pérdida súbita de visión, equilibrio o coordinación.
Si alguno de estos síntomas aparece de forma súbita, buscá atención urgente. En neurología y cardiología, el tiempo importa.
Errores frecuentes
- Normalizar el cansancio, la falta de aire o el dolor mandibular como “estrés”.
- No contar antecedentes del embarazo porque parecen “viejos” o “ya resueltos”.
- Creer que si hacés ejercicio a veces o no fumás, ya no necesitás controles.
- Pensar que solo el dolor fuerte en el pecho puede ser cardiovascular.
Qué hacer ante síntomas
Si aparecen síntomas compatibles con infarto o ACV, buscá asistencia médica inmediata. En mujeres, los síntomas pueden ser más sutiles o diferentes a los “clásicos”, y eso no los hace menos importantes.